Las plantillas correctoras están diseñadas teniendo en cuenta la estructura del pie y los principios ergonómicos. Con 20.000 puntos de corrección, las plantillas distribuyen la presión en los pies, crean un soporte adecuado para el arco, proporcionan un apoyo estable y estimulan los sistemas circulatorio, nervioso, linfático y de líquido cefalorraquídeo. Los huesos están rodeados de músculos; si el pie ejerce una presión desigual, el crecimiento muscular será irregular, lo que provocará una desalineación ósea. Con las plantillas, los pies reciben apoyo, el peso se distribuye, se alivia el impacto, los músculos crecen de manera uniforme y las irregularidades óseas se corrigen.